
Juventudes Socialistas de Argamasilla de Calatrava
Otra vez una historia de guión similar: insultos graves y vejatorios a una mujer política, firmes condenas de unos, paños calientes y justificaciones de otros.
En este caso la agraviada es la portavoz del gobierno de Castilla-La Mancha Isabel Rodríguez, los insultos muy graves y denigrantes: se narra una violenta e hipotética violación sexual de la cual es supuestamente merecedora por su acción política (!), el lugar: los comentarios a una noticia de el periodista digital, el autor: un anónimo que muy pronto dejará de serlo. Agravantes: se requirió por parte de la Junta la retirada de los comentarios en la publicación digital, resultado: 0
El asunto está en los tribunales y en la opinión pública: condenas por parte de la izquierda y feministas, frío y distancia por parte de la derecha cuando no una más que dura e insolidaria reacción por parte del PPde CLM cuando en boca de Ana Guarinos ha espetado sobre el hecho sin condenarlo "¡No sé de qué se sorprende!". Esto si que nos sorprende ¿Dónde va a llegar el nivel de tensión política en CLM? con estos dirigentes y con estas actitudes.
La violencia de género, es un fenómeno que se incardina en otro mucho más profundo: el machismo tradicional que tiene muchos grados de manifestación: desde el comentario soez aumentando hasto los niveles de la agresión física con resultado de muerte; hoy moría una mujer en Tenerife. Y de esta lacra forman parte no sólo el que agrede sino la tolerancia, la justificación o el mirar para otro lado del que observa y calla o tolera.
Siendo tan grave siempre el asunto ¿Por qué todavía es tan difícil condenarlo por parte de todas-os en algunos casos? Esto también es parte del problema.